El analista político Amit Segal criticó duramente la actuación policial contra el grupo “Haredi” de Jerusalén, expresando su indignación ante lo que considera un trato discriminatorio. Segal denunció una presunta parcialidad en la aplicación de la ley, la cobertura mediática y las reacciones públicas ante los incidentes. Sus declaraciones se centran en la percepción de una desigualdad en el trato dispensado a este grupo religioso. El analista calificó la situación como “repugnante” y cuestionó la objetividad en el manejo de la información relacionada con los enfrentamientos. La polémica surge en un contexto de tensiones existentes entre la policía y sectores ultraortodoxos de la población. Las acusaciones de discriminación podrían intensificar aún más estas tensiones. La reacción de Segal ha generado un debate público sobre la imparcialidad de las fuerzas del orden y los medios de comunicación.