El sindicato de jefes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) de Portugal expresó su pesar por la muerte de Odair Moniz y su total apoyo al agente Bruno Pinto, involucrado en el incidente. El sindicato considera que el agente actuó en legítima defensa. La organización insta al Estado portugués a una reflexión profunda sobre la carencia de recursos disponibles para las fuerzas de seguridad en el cumplimiento de su deber. Subrayan la necesidad de dotar adecuadamente a los agentes para garantizar su seguridad y la de los ciudadanos. El caso ha generado debate sobre las condiciones de trabajo y los medios a disposición de la PSP. El sindicato busca un análisis exhaustivo para prevenir situaciones similares en el futuro.