Cuatro agentes de policía griegos fueron puestos en libertad con condiciones tras testificar durante seis horas sobre la muerte de Kostas Manioudakis, un hombre de 58 años. El fallecimiento de Manioudakis ocurrió durante un control policial rutinario, aunque las circunstancias exactas aún están bajo investigación. Las autoridades judiciales consideran que el material de video presentado durante las declaraciones ha sido determinante en la decisión de liberar a los agentes, al menos provisionalmente. Se les impusieron medidas restrictivas mientras continúa la investigación para esclarecer los hechos. El caso ha generado debate público sobre el uso de la fuerza por parte de la policía griega. Se espera que la investigación determine si hubo alguna irregularidad en el procedimiento policial que condujo a la muerte de Manioudakis.
