La policía de Vantaa desplegó una operación en Kivistö tras recibir un informe sobre sonidos que se asemejaban a disparos de armas de fuego. El aviso alertó a las autoridades, quienes acudieron al lugar para investigar la situación. Tras una revisión exhaustiva, se determinó que los sonidos no provenían de un arma real. La policía no ha especificado la fuente de los sonidos, pero confirmó que no representaban una amenaza. La operación policial causó cierta alarma entre los residentes locales, quienes reportaron la presencia de oficiales en la zona. Se ha levantado el operativo y la situación se considera resuelta, sin mayores consecuencias.