El Club de Prensa Nacional de Sudáfrica ha generado controversia al elegir a un teniente general como su "Personaje del Año". La decisión ha sido recibida con escepticismo, especialmente considerando la existencia de historias de personas comunes que enfrentan realidades difíciles. El artículo original cuestiona la lógica detrás de este reconocimiento, sugiriendo que podría haber una falta de juicio o consideración por parte del club. Se plantea la pregunta de por qué se premia a una figura pública cuando existen individuos como "Baby Brown" que viven situaciones noticiosas de manera cotidiana. La crítica implica que el club podría estar priorizando la notoriedad sobre la verdadera importancia de las historias. El autor expresa incredulidad ante la elección, insinuando una posible falta de seriedad en el proceso de selección. La controversia pone de relieve un debate sobre los criterios para reconocer a figuras públicas en los medios de comunicación.
