Un equipo de 50 oficiales de policía de Klang Selatan ha sido desplegado en el complejo judicial ante el inicio del proceso legal relacionado con la captura de un perro llamado Rocky. La fuerte presencia policial responde a la expectativa generada por este caso, que ha atraído la atención pública. Dos individuos vinculados a la captura del animal comparecerán ante el tribunal. Las autoridades buscan prevenir posibles alteraciones del orden público durante las audiencias. El caso de Rocky ha generado debate sobre el trato a los animales y la legalidad de su captura. Se espera que el juicio esclarezca las circunstancias que rodearon la detención del perro y las responsabilidades de los implicados. La policía mantiene un dispositivo de seguridad reforzado en el área.