Propietarios de un vehículo en Bulgaria se enfrentan a la imposibilidad de registrarlo y utilizarlo legalmente, a pesar de que la Fiscalía no ha detectado irregularidades en su origen. La situación, revelada por "Nova Televizia", plantea un obstáculo burocrático inusual. Aparentemente, la policía se niega a completar el registro del automóvil, impidiendo su circulación legal. Los propietarios consideran la opción de desmantelar el vehículo y venderlo por partes, una alternativa legalmente viable pero indeseable. El caso pone de manifiesto una posible discrepancia entre la Fiscalía y la policía en la interpretación de la legalidad del vehículo. Las autoridades no han ofrecido aún una explicación oficial sobre la negativa al registro. La situación genera incertidumbre y frustración entre los afectados.
