El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha asegurado que no habrá conflictos con los municipios en relación con la transcripción de los actos de matrimonio. Esta declaración busca apaciguar las tensiones generadas por el reciente requerimiento de transcribir los registros civiles de matrimonios realizados antes de 2015. Tusk enfatizó la importancia de que todos los ciudadanos polacos, independientemente de su orientación sexual, estilo de vida o convicciones, se sientan plenamente reconocidos como ciudadanos de pleno derecho. El objetivo, según el primer ministro, es garantizar la igualdad y la inclusión en la sociedad polaca. Esta medida ha sido objeto de debate, con críticas por parte de algunos sectores conservadores. Tusk instó a la población a aceptar la diversidad y a fomentar una convivencia respetuosa. La decisión busca modernizar el sistema de registro civil y asegurar la validez legal de todos los matrimonios.