El viernes se celebró una ceremonia en la base aérea de Łask para la incorporación oficial de los primeros aviones F-35 a las Fuerzas Armadas de Polonia. El evento contó con la presencia del presidente Karol Nawrocki y del ministro de Defensa Nacional, Władysław Kosiniak-Kamysz. La adquisición de estos cazas de última generación marca un hito en la modernización del ejército polaco. Estos aviones representan una mejora significativa en las capacidades de defensa aérea del país. La entrega se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región. Se espera que los F-35 contribuyan a fortalecer la seguridad y la disuasión de Polonia. La base de Łask será el principal centro de operaciones para estos nuevos aparatos.