La decisión de Karol Nawrocki de revocar el Orden del Águila Blanca al presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha provocado una fuerte división en la sociedad polaca. Mientras algunos apoyan la medida, otros la critican duramente, argumentando que podría interpretarse como una señal de acercamiento a Rusia. Jan Grabiec, de la Cancillería del Primer Ministro, sugirió que Nawrocki sería recibido con honores en el Kremlin por esta decisión. Sławomir Cenckiewicz, exjefe de la Oficina de Seguridad Nacional, considera que es importante plantearse un nuevo enfoque en las relaciones polaco-ucranianas. La controversia refleja tensiones subyacentes sobre la política exterior y el apoyo a Ucrania. El debate se centra en el impacto de la revocación en la percepción internacional de Polonia y su compromiso con la seguridad regional. La medida ha generado un intenso debate público y ha puesto de manifiesto diferentes perspectivas sobre el futuro de las relaciones bilaterales.