La selección de Polonia, conocida como los 'Biało-Czerwoni' (Blanco-Rojos), sufrió una derrota ante Bosnia y Herzegovina. El partido concluyó con un triunfo para Bosnia y Herzegovina tras una definición por penales. Los detalles específicos del encuentro no se proporcionan en la fuente original, solo el resultado final. Este resultado representa una decepción para los aficionados polacos y una victoria celebrada en Bosnia y Herzegovina. Se desconoce el contexto del partido, como si se trataba de una fase clasificatoria o un encuentro amistoso. La victoria por penales subraya la tensión y la competitividad del enfrentamiento entre Polonia y Bosnia y Herzegovina.