Polonia está experimentando un aumento significativo en el número de días de calor en comparación con principios de siglo, duplicando o triplicando la frecuencia. Este incremento se acompaña de un aumento en las noches tropicales, dificultando el descanso. Los expertos advierten que esta tendencia al alza no muestra signos de revertirse, anticipando un futuro con temperaturas aún más elevadas. Se prevé que junio podría alcanzar los 40 grados Celsius, marcando un nuevo hito en el calentamiento del país. El fenómeno se considera una nueva normalidad climática para Polonia. Las consecuencias de estas temperaturas extremas podrían afectar la salud pública y el medio ambiente. La situación exige medidas de adaptación y mitigación para hacer frente a los efectos del cambio climático.