La tradición polaca de recompensar a estudiantes con buen rendimiento académico con helado gratuito ha llegado a su fin tras una solicitud de la Defensora de los Derechos del Niño. La práctica, arraigada en algunas escuelas, generó una controversia y un debate público sobre la equidad y la posible discriminación. La Defensora argumentó que la iniciativa podría estigmatizar a los estudiantes con dificultades y fomentar una competencia poco saludable. La solicitud provocó una ola de desinformación en redes sociales, exacerbando la discusión. Las autoridades escolares han accedido a la petición, poniendo fin a esta forma de incentivo. El caso ha reabierto el debate sobre las mejores prácticas para motivar a los estudiantes y promover la inclusión en el ámbito educativo.