El gobierno polaco planea eliminar los topes a los precios de los combustibles este verano. La medida, implementada tras los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, buscaba mitigar el impacto del aumento de precios. El primer ministro Donald Tusk anunció la decisión argumentando la estabilización de los mercados petroleros a nivel mundial. Se espera que los precios del combustible vuelvan a su nivel normal sin la intervención estatal. El programa de subvenciones, diseñado para proteger a los consumidores, ya no se considera necesario. La eliminación de los controles de precios se producirá en los próximos meses, a medida que la situación del mercado se consolide. Esta decisión refleja una evaluación positiva de la evolución del mercado energético internacional.
