El gobierno polaco defendió su decisión de revocar una condecoración previamente otorgada al presidente ucraniano Volodímir Zelenski, argumentando que busca proteger sus propios intereses nacionales. Karol Nawrocki, ministro de la oficina presidencial polaca, declaró que Polonia apoya a Ucrania, pero no tolerará acciones que puedan considerarse perjudiciales para el país. La controversia surge por la comparación con la no revocación de honores concedidos a figuras históricas como Benito Mussolini. Esta justificación ha generado debate sobre la aplicación de criterios históricos y la sensibilidad diplomática. La medida polaca se produce en un contexto de tensiones bilaterales recientes relacionadas con la política agrícola y las importaciones de grano ucraniano. El gobierno polaco busca equilibrar su apoyo a Ucrania con la defensa de sus propios intereses económicos y políticos.
