Decadas después de la expulsión de 13.000 judíos de Polonia en 1968, un viaje financiado por el gobierno está permitiendo a algunos de los emigrantes regresar al país. Esta expulsión, motivada por razones anti-sionistas, prácticamente aniquiló lo que quedaba de la vida judía en Polonia tras el Holocausto. El propósito del viaje es facilitar un reencuentro con aquellos miembros de la comunidad judía que permanecieron en Polonia. Los participantes buscan compartir sus historias y experiencias personales con las generaciones actuales. Este retorno representa un momento significativo para la memoria histórica y el diálogo intergeneracional. El evento busca abordar las consecuencias de la purga y su impacto duradero en la comunidad judía polaca. La iniciativa busca promover la comprensión y la reconciliación.