Polonia ha recibido oficialmente sus primeros aviones de combate F-35 en una ceremonia celebrada en la base aérea de Łask, con la presencia de altos cargos gubernamentales y militares. Esta adquisición representa un hito crucial en la modernización de las fuerzas armadas polacas. El gobierno polaco considera esta incorporación como un fortalecimiento de sus compromisos con la OTAN y una mejora significativa de su capacidad de defensa aérea. Polonia ha encargado a Estados Unidos un total de 32 aviones F-35, con entregas programadas en los próximos años. La compra se enmarca en un esfuerzo más amplio por actualizar el equipamiento militar del país. República Checa también ha realizado un pedido de aviones F-35 a Estados Unidos. Este evento subraya la creciente importancia de la seguridad regional en Europa del Este.