Polonia ha incorporado oficialmente los primeros aviones de combate F-35 a su arsenal militar, marcando un hito en la modernización de sus Fuerzas Armadas. El presidente Karol Nawrocki calificó la adquisición como un "salto cualitativo e histórico" para el ejército polaco, especialmente para su fuerza aérea. La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Łask, donde se recibieron las primeras unidades. Esta adquisición representa una inversión significativa en la capacidad de defensa del país. Se espera que los F-35 fortalezcan la seguridad nacional y la capacidad de respuesta de Polonia ante posibles amenazas. El gobierno polaco considera esta incorporación como un paso crucial para cumplir con sus compromisos con la OTAN y garantizar la soberanía del país. La llegada de los F-35 moderniza sustancialmente el equipamiento militar polaco.