Polonia y los países bálticos están reforzando la protección de su infraestructura crítica tras las advertencias de agencias de inteligencia occidentales. Según fuentes de Reuters, Moscú podría estar planeando un ataque bajo "falsa bandera", utilizando drones ucranianos capturados o armas convencionales. Empresas como Orlen y Polskie Elektrownie Jądrowe, así como conexiones energéticas estratégicas, se encuentran en un estado de alerta elevado. Esta medida responde a la creciente preocupación por posibles provocaciones destinadas a desestabilizar la región. Las autoridades están tomando precauciones para prevenir cualquier incidente y garantizar la seguridad de los ciudadanos. El aumento de la vigilancia y la seguridad se extiende por todo el territorio, cubriendo activos vitales para el funcionamiento del país y la cooperación regional. Se investigan posibles escenarios para mitigar el riesgo de un ataque encubierto.