Polonia teme que Rusia intensifique sus ataques y comience a tomar como objetivo los pasos fronterizos, especialmente a medida que la ofensiva en Ucrania se agrava. Moscú ya ha atacado al menos cinco pasos fronterizos con Moldavia y Rumanía, miembro de la OTAN, desde finales de agosto. Estos ataques aéreos están ocurriendo cada vez más lejos de la línea del frente de batalla en Ucrania. La preocupación polaca surge del patrón de agresiones rusas que se extienden geográficamente. El incremento en los ataques sugiere una posible estrategia para desestabilizar la región y presionar a los países vecinos. Las autoridades polacas están evaluando la situación y reforzando la seguridad en sus propios pasos fronterizos. Esta escalada representa una amenaza directa a la seguridad regional y a la infraestructura crítica.