El partido entre Estados Unidos y Turquía, disputado en Los Ángeles, finalizó con un empate en el último segundo, rompiendo la racha invicta del equipo turco. Aunque Turquía ya estaba clasificado, el empate les privó de mantener su invicto en el torneo. Estados Unidos, dirigido por Pochettino, logró un resultado positivo a pesar de estar previamente eliminado. El equipo de Montella se despidió del torneo con una victoria inesperada contra el anfitrión. El gol tardío de Estados Unidos sorprendió a los turcos y alteró el resultado final del encuentro. El partido concluyó con un empate que tuvo implicaciones para ambos equipos, aunque de diferente magnitud.