La Policía Nacional de Filipinas (PNP) ha activado un estado de alerta máxima ante la concentración de miembros de la Iglesia ni Cristo. Para garantizar la seguridad, se han desplegado cerca de 6.000 efectivos policiales en puntos estratégicos. El operativo se centra principalmente en la zona de la autopista EDSA, donde se espera la mayor aglomeración de fieles. Las autoridades buscan prevenir incidentes y gestionar el flujo vehicular durante el evento. Este despliegue masivo responde a la magnitud de las reuniones organizadas por la organización religiosa. La policía mantiene una vigilancia constante para asegurar que la jornada transcurra sin alteraciones del orden público. El operativo coordinado busca mitigar cualquier riesgo potencial durante la movilización.