Papúa Nueva Guinea enfrenta una crisis inminente debido a los efectos de El Niño, que está provocando sequías y heladas en las Tierras Altas. El fenómeno climático está causando el fracaso de las cosechas, amenazando la seguridad alimentaria de la población. Nomane ha advertido sobre la gravedad de la situación y la falta de un plan gubernamental para mitigar los efectos de la crisis. La inacción del gobierno agrava el impacto de El Niño en el país. La falta de respuesta oficial ha generado preocupación sobre la capacidad de Papúa Nueva Guinea para hacer frente a la emergencia. Se teme un empeoramiento de las condiciones si no se toman medidas urgentes.