La operación de búsqueda, rescate y recuperación de las víctimas del trágico accidente marítimo del 18 de julio en East New Britain, Papúa Nueva Guinea, ha sido suspendida oficialmente. Doce de las 27 personas que viajaban en la embarcación permanecen desaparecidas. Las autoridades han decidido poner fin a las labores de búsqueda tras varios días de intensa actividad. La policía continúa investigando las causas del naufragio, buscando determinar las circunstancias que llevaron a este lamentable incidente. Se espera que la investigación arroje luz sobre las posibles fallas o negligencias que contribuyeron a la tragedia. El acceso a más información sobre este suceso requiere una suscripción a Post Courier. La comunidad local lamenta profundamente la pérdida de vidas y espera respuestas.