A partir del 20 de agosto, se implementará una prohibición de arrojar colillas de cigarrillos y productos similares. La nueva normativa busca combatir la contaminación causada por estos residuos, especialmente en áreas frecuentadas por niños. El incumplimiento de esta regla podrá acarrear multas de hasta 2000 euros. La medida se enfoca en parques infantiles y espacios recreativos similares. Las autoridades locales serán responsables de la aplicación y el control del cumplimiento de la prohibición. Se espera que esta iniciativa contribuya a mantener limpios los espacios públicos y proteger el medio ambiente. La regulación busca disuadir a los fumadores de desechar incorrectamente sus colillas.