Cemil Bayık, un alto mando del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), ha instado a Turquía a clarificar la situación de Abdullah Öcalan, fundador encarcelado del grupo, y de su liderazgo. Bayık advierte que el actual proceso de paz se estancará si se centra únicamente en poner fin a la campaña armada sin reformas democráticas. El líder rebelde enfatizó la necesidad de abordar el estatus de Öcalan como condición para avanzar en las negociaciones. Considera que el fin de la violencia debe ir acompañado de cambios políticos y garantías para los derechos kurdos. Bayık, copresidente del Ejecutivo del PKK, subrayó que una solución duradera requiere más que simplemente un cese al fuego. La falta de claridad sobre el futuro de Öcalan, según Bayık, representa un obstáculo significativo para la estabilidad y el progreso del diálogo.