Una destacada escritora y figura clave del naturalismo, reconocida como pionera en el diseño de jardines ingleses, ha fallecido. Su legado perdura tanto en sus obras literarias como en el jardín que creó junto a su esposo, actualmente abierto al público en Londres. La historia de la creación de este jardín ha sido plasmada en un libro, ofreciendo una visión detallada de su proceso creativo y su pasión por el paisajismo. Su trabajo influyó significativamente en la estética de los jardines ingleses, introduciendo elementos naturalistas y románticos. Se la recuerda por su contribución a la integración del arte y la naturaleza en el diseño de espacios exteriores. Su fallecimiento representa una pérdida para el mundo de la literatura y el paisajismo. El jardín londinense se erige como un testimonio vivo de su talento y visión.