Los farmacéuticos taiwaneses están advirtiendo a los consumidores sobre los peligros de dividir y envasar las píldoras antes de consumirlas. Esta práctica común, arraigada en el hábito de algunas personas, puede comprometer seriamente la eficacia del medicamento. La división incorrecta puede alterar la dosis correcta y la forma en que el cuerpo absorbe el fármaco. Algunos medicamentos están diseñados para liberar sus componentes de manera específica y la manipulación rompe ese proceso. Expertos recomiendan consultar siempre a un farmacéutico para determinar si un medicamento puede dividirse de forma segura. Evitar la división innecesaria asegura que se obtenga el máximo beneficio terapéutico del tratamiento prescrito.