Los puntos de recogida de paquetes ubicados en supermercados están experimentando un alto nivel de uso, según sus operadores. La conveniencia de recoger paquetes durante las compras regulares de alimentos es un factor clave. Esta estrategia difiere de los puntos de recogida en tiendas de jardinería o bricolaje, que reciben menos visitas. La integración de estos servicios facilita la logística para los clientes y optimiza la eficiencia de las entregas. El modelo demuestra ser exitoso al combinar dos necesidades comunes en un solo lugar. Esto representa una tendencia creciente en el comercio minorista para mejorar la experiencia del consumidor.