El empresario vietnamita Nguyễn Văn Hậu, conocido como "Pháo", ha prometido compensar con un 300% el capital invertido a sus clientes tras una estafa de 7 billones de dongs (aproximadamente 270 millones de dólares). Esta oferta surge después de tres días de negociaciones con las víctimas, quienes exigen el cumplimiento de la entrega de terrenos prometida inicialmente. Sin embargo, los afectados manifiestan que no confían en una simple promesa verbal y buscan un acuerdo legalmente vinculante. Consideran que un compromiso formal es crucial para asegurar la restitución de sus fondos. Las víctimas solicitan que el tribunal tome un papel más activo en la gestión del caso y garantice la ejecución de la compensación. La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de los inversores y la necesidad de mayor protección legal en Vietnam.