Australia y potencialmente el Reino Unido están considerando prohibir el acceso a redes sociales para menores de edad. En Finlandia, el Primer Ministro Orpo ha expresado su apoyo a una medida similar para menores de 15 años, aunque su implementación parece improbable a corto plazo. El periodista Aleksi Vähimaa argumenta que las prohibiciones a dispositivos o plataformas no abordan las causas subyacentes de los cambios sociales. Restringir el acceso no elimina la influencia del mundo digital en los jóvenes. La medida australiana busca mitigar los efectos negativos de las redes sociales en la salud mental y el bienestar de los menores. Sin embargo, el debate se centra en si las prohibiciones son una solución efectiva o simplemente un parche temporal.