Un trágico incidente sacudió Filipinas el martes 18 de agosto, cuando un estudiante transmitió en vivo por redes sociales el asesinato de un compañero en un colegio católico. El atacante, después de disparar a su víctima, se quitó la vida. El evento fue retransmitido en directo, generando conmoción y consternación. Las autoridades filipinas ya han iniciado una investigación para determinar los motivos del ataque. Este suceso reaviva el debate sobre la seguridad en las instituciones educativas y la salud mental de los jóvenes. Las imágenes del incidente circulan en redes sociales, intensificando la angustia y el impacto emocional de la tragedia.