La Corte Regional de Quezon City pospuso el juicio de Sara Duterte, Vicepresidenta de Filipinas, programado para el viernes 11 de septiembre, debido a una moción presentada por su equipo legal. El aplazamiento se refiere al cargo de amenazas graves que enfrenta Duterte. Este retraso ocurre en un contexto de tensiones políticas, ya que la Vicepresidenta acusó públicamente al Presidente Ferdinand Marcos de ser un "adicto". La moción presentada por la defensa de Duterte solicitó el aplazamiento sin especificar razones detalladas. El tribunal accedió a la petición, reprogramando la audiencia para una fecha posterior aún por definir. Este caso genera gran atención en Filipinas, dada la relevancia de los involucrados y las serias acusaciones cruzadas. El aplazamiento abre un nuevo capítulo en la controversia que enfrenta a las dos figuras más prominentes del gobierno filipino.