Un estudio global revela que el 78% de los líderes empresariales en Filipinas contemplan trasladar sus operaciones fuera del país. La principal razón es la dependencia filipina de combustibles fósiles importados y la consecuente vulnerabilidad a las fluctuaciones energéticas. Esta inestabilidad impacta negativamente en la planificación y costos de las empresas. El informe destaca que la situación actual genera incertidumbre y dificulta la sostenibilidad de los negocios a largo plazo. La encuesta involucró a ejecutivos de diversas industrias en Filipinas. Los resultados sugieren una posible fuga de capitales y una disminución de la inversión extranjera directa si no se abordan los problemas energéticos. Se insta a buscar fuentes de energía más estables y diversificadas para garantizar la competitividad del país.