El Departamento de Educación (DepEd) ha anunciado la eliminación gradual de la política de transmutación de calificaciones en Filipinas. Esta medida implica que las calificaciones finales de los estudiantes se basarán directamente en sus puntuaciones originales, sin conversiones posteriores. La decisión busca una evaluación más precisa y transparente del rendimiento académico. La eliminación se implementará de forma progresiva, sin especificar un cronograma exacto. DepEd argumenta que el sistema actual de transmutación puede no reflejar fielmente el dominio del estudiante sobre la materia. Se espera que este cambio impacte la forma en que se evalúa y reporta el progreso estudiantil a nivel nacional. La medida ha generado debate entre educadores y padres de familia sobre sus posibles implicaciones.
