Un fuerte terremoto que sacudió Filipinas el 8 de junio ha provocado el levantamiento del lecho marino hasta 2 metros, según informó el Ministerio de Medio Ambiente filipino el 14 de junio. Este fenómeno ha expuesto arrecifes de coral previamente sumergidos, causando daños significativos a la vida marina. El sismo, que resultó en la muerte de al menos 61 personas, ha alterado drásticamente el paisaje submarino en la zona afectada. Las autoridades evalúan el impacto a largo plazo en los ecosistemas marinos y las comunidades pesqueras locales. Se teme que la exposición prolongada al aire pueda dañar irreversiblemente los arrecifes de coral. El gobierno filipino está trabajando en la evaluación de los daños y en la implementación de medidas de mitigación para proteger la biodiversidad marina.
