Un terremoto de magnitud 7.8 en Filipinas provocó un levantamiento de hasta dos metros del lecho marino la semana pasada. Este fenómeno ha causado daños significativos en los arrecifes de coral y la vida marina de la zona afectada. Las fuertes vibraciones generadas por el sismo alteraron la estructura de los ecosistemas submarinos. Expertos evalúan la magnitud total del impacto ambiental, incluyendo la posible destrucción de hábitats críticos. Se teme por la supervivencia de diversas especies marinas debido a la alteración de su entorno. Las autoridades filipinas están investigando los efectos a largo plazo del terremoto en la biodiversidad marina y las comunidades costeras.
