El número de fallecidos por el terremoto de magnitud 7,8 que afectó la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas, ha aumentado a 61, según informaron las autoridades locales. El sismo, ocurrido el lunes, ha provocado una crisis humanitaria en la región. Los equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los escombros, aunque las esperanzas disminuyen con el paso del tiempo. Se reportan daños significativos en infraestructuras y viviendas. Las autoridades filipinas están evaluando la magnitud total de los daños y coordinando la ayuda para los damnificados. Se espera que el número de víctimas mortales aumente a medida que se accede a zonas más remotas.