Un terremoto de magnitud 7,8 sacudió la isla de Mindanau, en el sur de Filipinas, el lunes, causando una devastación significativa. Las autoridades filipinas han confirmado que el número de fallecidos ha ascendido a 47. El sismo provocó daños generalizados en la infraestructura y viviendas de la región. Los equipos de rescate continúan trabajando para encontrar sobrevivientes entre los escombros y brindar asistencia a los afectados. Se espera que el número de víctimas aumente a medida que se evalúan los daños en áreas remotas. El gobierno filipino ha declarado el estado de emergencia en las zonas más afectadas y está coordinando los esfuerzos de ayuda humanitaria.