Un tiroteo en una escuela secundaria de Tacloban City, Filipinas, dejó tres estudiantes muertos y veinte heridos el lunes, provocando una revisión de los protocolos de seguridad escolar en todo el país. Los atacantes, dos estudiantes de 15 y 14 años, utilizaron armas de fuego para perpetrar el ataque. El incidente, inusual en Filipinas donde la violencia armada en las escuelas es poco común, ha impulsado al gobierno a considerar la inclusión de la preparación para incidentes relacionados con armas de fuego en los planes de defensa civil. El presidente Ferdinand Marcos Jr. ha ordenado una investigación exhaustiva del suceso. Las autoridades reconocen que las escuelas no estaban preparadas para responder a una situación de este tipo, y muchos estudiantes reaccionaron instintivamente corriendo, exponiéndose al peligro. Se están evaluando medidas para mejorar la preparación y respuesta ante emergencias, incluyendo la actualización de protocolos para incidentes provocados por el ser humano. El gobierno filipino, a pesar de tener regulaciones de armas relativamente estrictas, enfrenta el desafío de la circulación de armas ilegales.