En Filipinas, la imagen de Jenette Torres Odena, cuyo hijo de tres años enfermó días después de recibir una vacuna como parte de una campaña de inoculación nacional, se viralizó en Facebook. La publicación afirmaba falsamente que la vacuna había causado la muerte del niño. Este incidente se suma a la creciente preocupación por la desinformación sobre las vacunas que circula en las redes sociales en Filipinas. La rápida difusión de noticias falsas explota los temores existentes sobre la seguridad de las vacunas. Las autoridades sanitarias de Filipinas se enfrentan al desafío de contrarrestar esta desinformación y mantener la confianza pública en los programas de vacunación. El caso destaca el impacto perjudicial de las publicaciones antivacunas y la necesidad de una verificación rigurosa de los hechos en línea. La desinformación pone en riesgo la salud pública en Filipinas y podría socavar los esfuerzos de inmunización.