El Palacio Presidencial de Filipinas rechazó las afirmaciones de la Vicepresidenta Sara Duterte sobre la supuesta implicación de la administración Marcos en las recientes denuncias relacionadas con entregas de efectivo. La declaración del Palacio, transmitida por funcionarios, sugiere que cualquier daño a la reputación de la Vicepresidenta Duterte es auto-infligido. Citando la frase “Wala nang masisira kay VP Sara; nasa katawan na 'yan,” implican que las acciones y declaraciones de la propia Vicepresidenta son responsables de cualquier perjuicio a su imagen pública. Esta respuesta oficial se produce en un momento de crecientes tensiones políticas y especulaciones sobre las motivaciones detrás de las acusaciones de Duterte. La administración Marcos busca distanciarse de las controversias, enfatizando la independencia de Duterte y sugiriendo que debe asumir la responsabilidad de sus propias declaraciones. El incidente plantea interrogantes sobre la relación entre el Presidente Marcos y su Vicepresidenta, así como el futuro de su coalición política.