El gobierno filipino ha anunciado la suspensión de las clases escolares y el trabajo en oficinas gubernamentales a partir del mediodía del viernes 28 de agosto. La medida afecta al Área Capital Nacional (NCR), que incluye Manila, y a 16 provincias adicionales del país. Esta decisión se ha tomado como precaución ante las condiciones climáticas adversas previstas. No se especificaron las razones exactas del clima, pero es común que esta medida se tome ante tifones o fuertes lluvias. Se espera que la suspensión permita a los ciudadanos resguardarse y evitar riesgos durante la tarde. Las autoridades competentes informarán sobre la reanudación de las actividades laborales y escolares en los próximos avisos.