La Catholic Educational Association of the Philippines (CEAP) ha detectado una fuerte presencia de dinastías políticas en áreas de Filipinas que sufren pobreza, desigualdad y bajos niveles de desarrollo humano. El estudio revela una correlación entre estas dinastías y la existencia de violencia política en dichas regiones. CEAP indica que la consolidación de estas familias en el poder podría estar exacerbando las desigualdades existentes y dificultando el progreso social. Esta concentración de poder puede limitar la participación ciudadana y perpetuar ciclos de pobreza. La investigación subraya la necesidad de abordar las causas estructurales de la pobreza y fortalecer las instituciones democráticas en Filipinas para contrarrestar el poder de las dinastías. Se requiere un análisis más profundo para determinar la relación causal exacta y las posibles soluciones a este problema.