La farmacéutica Pfizer ha solicitado una compensación de 650 millones de euros a Rumanía por las vacunas contra el COVID-19 que no fueron adquiridas según lo previsto. El Ministerio de Salud rumano confirmó la recepción de una notificación formal de Pfizer exigiendo el pago de 3.4 mil millones de leí (equivalente a 650 millones de euros) en un plazo de dos meses. La reclamación se basa en el incumplimiento de los acuerdos de compra iniciales de vacunas. Las autoridades rumanas están evaluando la solicitud y analizando las opciones legales disponibles. Este caso podría sentar un precedente para futuras disputas contractuales relacionadas con la pandemia. La situación plantea interrogantes sobre la gestión de los contratos de vacunas y la responsabilidad financiera en contextos de emergencia sanitaria.