La Comisión de Apelaciones de la Asociación Uruguaya de Fútbol rechazó el reclamo presentado por Peñarol tras los incidentes violentos ocurridos después de la derrota en el clásico. El club, conocido como "Carbonero", había solicitado una reducción de la sanción impuesta por la Comisión Disciplinaria. Sin embargo, el tribunal de segunda instancia confirmó la decisión original, considerando que la violencia observada no puede ser tolerada ni normalizada. Esta resolución implica que las sanciones previamente establecidas por los hechos sucedidos tras el partido se mantienen vigentes. La apelación de Peñarol buscaba mitigar las consecuencias disciplinarias derivadas del comportamiento de sus seguidores. La comisión enfatizó la importancia de condenar y prevenir actos violentos en el fútbol uruguayo, reafirmando su compromiso con la seguridad y el orden en los estadios. La decisión final pone fin a este proceso de apelación, consolidando la postura de la federación frente a la violencia en el fútbol de Uruguay.