Peñarol logró una contundente victoria sobre Montevideo Wanderers con un marcador de 5-1, asegurando el primer título de la temporada. La celebración del equipo aurinegro fue singular: imprimieron la frase “Tranquilo el camello…” en sus pilusos. Esta expresión es atribuida a un exentrenador del club, cuyo nombre no se menciona en la nota. La frase se ha convertido en un símbolo de calma y confianza en momentos de éxito. El gesto refleja el buen momento que atraviesa el equipo y la importancia de recordar figuras históricas. La goleada y la elección de la frase generaron entusiasmo entre los aficionados. Se considera una forma original de honrar el pasado y celebrar el presente del Peñarol.