Rafael López Aliaga, ex candidato presidencial, ha intensificado sus críticas contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), acusándolos de fraude electoral. El político llegó a amenazar con la desaparición de ambas instituciones, calificándolas de una “vergüenza mundial”. Esta postura se mantiene en línea con sus anteriores denuncias sobre irregularidades en los comicios. Adicionalmente, López Aliaga reiteró su rechazo a asumir el cargo de senador al que fue electo, en señal de protesta por los resultados oficiales. Su decisión busca, según sus declaraciones, evidenciar su desacuerdo con el proceso electoral. La controversia generada por sus declaraciones plantea interrogantes sobre la estabilidad de las instituciones democráticas y el respeto a los resultados electorales. Sus acciones podrían acarrear consecuencias legales y políticas.