La Contraloría de la República ha detectado graves irregularidades en un convenio firmado entre la Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco y la Asociación Pi Rambla Heritage. Las irregularidades giran en torno a presuntos favorecimientos y una problemática superposición con el ya existente Proyecto Chincana. Se han presentado denuncias contra tres funcionarios del Ministerio de Cultura (Mincul) por estas acciones. Los denunciantes alegan que existen documentos que evidencian intervenciones arqueológicas realizadas sin la debida autorización. Este caso levanta preocupaciones sobre la gestión de proyectos culturales y la protección del patrimonio arqueológico en la región de Cusco. Las autoridades competentes investigan ahora el alcance de estas presuntas irregularidades y las responsabilidades de los involucrados. La situación plantea interrogantes sobre la transparencia en la ejecución de proyectos financiados con fondos públicos.