El artista peruano Ricardo Terrones inauguró su exposición "Rastros, conectividad espiritual y sublime", destacando el arte como una forma de disciplina, conocimiento y compromiso social. Terrones enfatizó que el propósito del arte no es meramente decorativo, sino que busca transformar la consciencia colectiva. Criticó la creciente mercantilización de la creación artística, argumentando que reduce su valor intrínseco. Además, se opone a la idea de colegiaturas obligatorias para determinar quién puede ser considerado un artista. Terrones defiende la cultura como un componente esencial de la civilización y subraya la importancia de la libertad creativa. Su trabajo busca conectar con una espiritualidad profunda y promover la reflexión en el espectador.